Monday, 31 May 2010

Balder, Irene y la Sra de Loayza


"El amor brujo (Roberto Arlt, 1932) `El amor brujo es una novela, que, a diferencia de las anteriores, reduce la cantidad de personajes y de espacios donde transcurren las acciones. El protagonista es el ingeniero Balder, que, casado y con un hijo, establece un noviazgo con Irene, una adolescente. Hay otra historia secundaria, la de Zulema, amiga de Irene y mayor que ella, cuyo matrimonio con el mecánico Alberto no es feliz. Balder se separa finalmente de Irene, y luego de una serie de desilusiones se reconcilia con su esposa."

" En 1932 se publica su última novela El amor brujo, un alegato contra el matrimonio burgués, su falsa moral y sus intereses materiales. Arremete, en primer lugar, contra la mujer burguesa (novia y futura suegra), interesada en asegurarse (asegurar a la hija) el futuro, explotando el instinto sexual del hombre."

Sunday, 30 May 2010

En la quinta de Temperley


"El reloj suspendido del muro dio cinco campanadas. Erdosain comprendió que no podía perder más tiempo, y exclamó:
–Perdone que lo interrumpa. He venido para un asunto grave. ¿Tiene usted seiscientos pesos?
–El Astrólogo dejó su puntero y se cruzó de brazos:
–¿Qué es lo que le pasa a usted?
–Si mañana no repongo seiscientos pesos en la Azucarera, me pondrán preso.
Los dos hombres miraron curiosamente a Erdosain. Debía sufrir mucho para haber lanzado así su pedido. Erdosain continuó:
–Es preciso que usted me ayude. He defraudado en unos cuantos meses seiscientos pesos. Me denunciaron en un anónimo. Si no repongo el dinero mañana, me pondrán preso.
–¿Y cómo es que usted robo ese dinero?...
–Así, despacio...
El Astrólogo se acariciaba la barba preocupado.
–¿Cómo ha ocurrido eso?
Erdosain tuvo que explicarse nuevamente. Los comerciantes, al recibir la mercadería, firmaban un vale en el que reconocían deber el importe de lo adquirido. Erdosain, en compañía de otros dos cobradores, recibía cada fin de mes los vales que tenía que hacer efectivos durante los treinta días restantes. Los recibos que éstos decían no haber cobrado quedaban en su poder hasta que los comerciantes se resolvían a cancelar la deuda. Y Erdosain continuó:
–Fíjense que la negligencia del cajero era tal, que nunca controló los vales que nosotros decíamos no haber cobrado, de manera que a una cuenta hecha efectiva y malversada le dábamos entrada en la plantilla de cobranza con el dinero que provenía de una cuenta que cobrábamos después. ¿Se dan cuenta?
Erdosain era el vértice de aquel triángulo que formaban los tres hombres sentados. El RufiánMelancólico y el Astrólogo se miraban de vez en cuando. Haffner sacudía la ceniza de su cigarrillo, y luego, con una ceja más levantada que la otra, continuaba examinando de pies a cabeza a Erdosain. Al fin terminó por hacerle esta extraña pregunta:
–¿Y encontraba alguna satisfacción en robar?...
–No, ninguna...
–Y entonces, ¿cómo anda con los botines rotos?...
–Es que ganaba muy poco.
–Pero ¿y lo que robaba?
–Nunca se me ocurrió comprarme botines con esa plata."

Roberto Arlt, Los Siete Locos, 1929

Saturday, 29 May 2010

Silvio Astier y el homosexual.


"Sonriendo con una sonrisa mentirosa volvió el rostro y un mechón de su cabellera se le
desparramó por la mejilla hasta cubrirle el lóbulo de una oreja. Con voz suave y examinándome al soslayo con su mirada pesada, dijo:
—Parece que está cansado usted, ¿no?
—Sí, un poco.
Quitóse el sobretodo cuyo forro de seda brilló en los dobleces. Cierta fragancia grasienta se desprendía de su ropa negra, y repentinamente inquieto lo consideré; después, sin conciencia de lo que decía, le pregunté:
—¿No tiene la ropa sucia, usted?
El otro me adivinó en el sobresalto, mas atinó la respuesta:
—¿Le ha hecho daño que lo despertara así?
—No, ¿por qué me iba a hacer mal?
—Es decir, joven. A algunos les hace daño. En el internado tenía un amiguito que cuando lo despertaban bruscamente, le daba un ataque de epilepsia.
—Un exceso de sensibilidad.
—Sensibilidad de mujer, diga usted, ¿no le parece, joven?
—¿Así que su amiguito era un hiperestésico? Pero vea, che, haga el favor, abra esa puerta, porque yo me asfixio. Que entre un poco de aire. Hay olor de ropa sucia aquí.
El intruso frunció ligeramente el ceño... Se dirigió a la puerta, pero antes de llegar a ella unas cartulinas le cayeron del bolsillo del saco al suelo.
Apresurado, se inclinó para recogerlas, y me acerqué a él.
Entonces vi: eran todas fotografías del hombre y la mujer, en las distintas formas de la cópula.
El rostro del desconocido estaba purpurino. Balbuceó:
—No sé cómo están en mi poder, eran de un amigo.
No le respondí."

Roberto Arlt-El Juguete Rabioso, Capitulo III

Friday, 28 May 2010

"El Juguete Rabioso" (Roberto Arlt, 1926)



Don Getano dijo:

-Traete la canasta, después te llevás el café al negocio y encasquetándose un grasiento sombrero de fieltro tomó la canasta que le entregaba el viejo y dándomela, dijo:

-Vamos al mercado.

-¿Al mercado?

Tomó mi frase al vuelo.

-Un consejo, che Silvio. A mi no me gusta decir dos veces las cosas. Además comprando en el mercado uno sabe lo que come.

Entristecido salí tras él con la canasta, una canasta impúdicamente enorme, que golpeándome las rodillas con su chillonería hacía más profunda, más grotesca la pena de ser pobre.

-¿Queda lejos el mercado?

-No, hombre, acá en Carlos Pellegrini -y observándome cariacontecido dijo:

-Parece que tenés vergüenza de llevar una canasta. Sin embargo el hombre honesto no tiene vergüenza de nada, siempre que sea trabajo.

Un dandy a quien rocé con la cesta me lanzó una mirada furiosa; un rabicundo portero uniformado desde temprano con magnífica librea y brandeburgos de oro, observóme irónico, y un granujilla que pasó, como quien lo hace inadvertidamente, dio un puntapié al trasero de la cesta, y la canasta pintada rojo rábano, impúdicamente grande, me colmaba de ridículo.

¡Oh, ironía!, y yo era el que había soñado en ser un bandido grande como Rocambole y un poeta genial como Baudelaire!"

Thursday, 27 May 2010

Ester Primavera (Roberto Arlt, 1928)

"Ester Primavera" es un cuento que fue publicado por primera vez en el diario La Nación, en julio de 1928. Elegimos este texto porque la acción se desarrolla en un ambiente de maleantes y canallas. Notamos, en algunos trechos, la utilización de voces populares y lunfardas, pues a sus personajes ("chorros" y "rateros") los recuerdos los trasladan al arrabal porteño, de fines de la década del 20. En otras palabras, Arlt se vale del lunfardo por una necesidad literaria, para darle más veracidad a sus relatos. En "Ester Primavera" se aborda el tema de las argucias del hombre para alcanzar un auténtico conocimiento de la mujer, la presencia idealizada de la mujer a quien amó sin lealtad constituye el mundo privado del enfermo. El narrador es un canalla que pasa los últimos días de su vida recluído en un sanatorio para tuberculosos. Setecientos días han pasado desde que cometió una cruel infamia contra Ester Primavera, una mujer honesta y pura. En un primer momento, la muchacha lo atrajo, luego surgió la desconfianza, posteriormente, le comete un daño irreparable porque quería que ella lo odiase para siempre. El objetivo era ser entrañable por el daño. Ahora, carga con el remordimiento y junto con otros cuatro canallas se reunen todas las noches a tomar mate para charlar, recordar de las "chambonadas" y jugar a cual es el más canalla de todos."

De
El lunfardo en los textos de Roberto Arlt. (Universidade Federal de Santa Catarina)

Wednesday, 26 May 2010

Arriba del Arbol



"....Algo repugnante abotarga su rostro: son las expresiones torvas de la locura; de pronto mira un árbol, da un salto, alcanza una rama, se aferra a ella y prendiéndose con los pies al tronco, ayudándose con los codos, logra encaramarse hasta la horqueta de la acacia. Le resbalan los zapatos en la corteza lustrosa, los ramojos le fustigan elásticamente el rostro, alarga el brazo y se coge a una rama, asomando la cabeza por entre las hojas moja­das. La calle, abajo, sigue en declive hacia un archipiélago de árboles. Está arriba del árbol. Ha violado el sentido común, porque sí, sin objeto, como quien asesina a un transeúnte que se le cruzó al paso, para ver si luego puede descubrirlo la policía. Hacia el este, sobre lo verdinoso del cielo, se recortan fúnebres chimeneas; luego, montes de verdura como monstruosos rebaños de elefantes rellenan los bajos de Bánfield, y la misma tristeza está en él. No es suficiente haber violado el sentido común para sentirse feliz. Sin embargo, hace un esfuerzo y dice en voz alta: -¡Eh! bestias dormidas: ¡eh!, juro que... pero no... yo quiero violar la ley del sentido común, tranquilos animalitos... No. Lo que quiero es pregonar la audacia, la nueva vida. Hablo desde encima del árbol, no estoy «en la palmera», sino en la acacia: ¡eh! bestias dormi­das. Rápidamente decrecen sus fuerzas. Mira en redor casi extrañado de encontrarse en semejante posición, de pronto el semblante de la remota criatura estalla en él como una flor, e inmensamente avergonzado de la comedia que representa, baja de la planta. Está vencido. Es un desgraciado."-


Roberto Arlt, LOS SIETE LOCOS-Capitulo Primero-Arriba Del Arbol

Tuesday, 25 May 2010

El Jorobadito (1933)


"Fina y alta, apareció mi novia en la sala dorada. Aunque sonreía, su mirada me escudriñaba con la misma serenidad con que me examinó la primera vez cuando le dije: "¿me permite una palabra, señorita?", y esta contradicción entre la sonrisa de su carne (pues es la carne la que hace ese movimiento delicioso que llamamos sonrisa) y la fría expectativa de su inteligencia discerniéndome mediante los ojos, era la que siempre me causaba la extraña impresión. Avanzó cordialmente a mi encuentro, pero al descubrir al contrahecho, se detuvo asombrada, interrogándonos a los dos con la mirada. –Elsa, le voy a presentar a mi amigo Rigoletto. –¡No me ultraje, caballero! ¡Usted bien sabe que no me llamo Rigoletto! –¡A ver si te callás! Elsa detuvo la sonrisa. Mirábame seriamente, como si yo estuviera en trance de convertirme en un desconocido para ella. Señalándole una butaca dorada le dije al contrahecho: –Sentáte allí y no te muevas. Quedóse el giboso con los pies a dos cuartas del suelo y el sombrero de paja sobre las rodillas y con su carota atezada parecía un ridículo ídolo chino. Elsa contemplaba estupefacta al absurdo personaje. Me sentí súbitamente calmado. –Elsa–le dije–, Elsa, yo dudo de su amor. No se preocupe por ese repugnante canalla que nos escucha. Oigame: yo dudo... no sé por qué..., pero dudo de que usted me quiera. Es triste eso..., créalo... Demuéstreme, déme una prueba de que me quiere, y seré toda la vida su esclavo. Naturalmente, yo no estaba seguro de lo que quería expresar "toda la vida", pero tanto me agradó la frase que insistí: –Sí, su esclavo para toda la vida. No crea que he bebido. Sienta el olor de mi aliento. Elsa retrocedió a medida que yo me acercaba a ella, y en ese momento, ¿saben ustedes lo que se le ocurre al maldito cojo? Pues: tocar una marcha militar con el nudillo de sus dedos en la copa del sombrero. Me volví al cojo y después de conminarle silencio, me expliqué: –Vea, Elsa, y la única prueba de amor es que le dé un beso a Rigoletto."

Monday, 24 May 2010

Erdosain y La Bizca (Los Lanzallamas-1931)

Erdosain And The Cross Eyed Girl (From "Los Lanzallamas"-1931)

"Erdosain estará encargado de destruir la vieja sociedad mediante gases letales y el cafishio Haffner de financiar la nueva mediante la explotación de prostíbulos. Erdosain, angustiado y abandonado por su mujer Elsa, se traslada a una pensión sucia, donde entabla relación con la hija de la patrona, la Bizca...."

Sunday, 23 May 2010

Roberto Godofredo Christophersen Arlt

Roberto Arlt fue el mejor escritor que tuvo Argentina en el siglo XX.
Juan Carlos Onetti dijo:
"Seguimos profunda, detinitivamente convencidos de que si algún habitante de estas humildes playas logró acercarse a la genialidad literaria, llevaba por nombre el de Roberto ArIt. No hemos podido nunca demostrarlo. Nos ha sido imposible abrir un libro suyo y dar a leer el capítulo o la página o la frase capaces de convencer al contradictor. Desarmados, hemos preferido creer que la suerte nos había provisto, por lo menos, de la facultad de la intuición literaria. Y este don no puede ser transmitido.

Hablo de arte y de un gran, extraño artista. En este terreno, poco pueden moverse los gramáticos, los estetas, los profesores. O, mejor dicho, pueden moverse mucho pero no avanzar. El tema de ArIt era el del hombre desesperado, del hombre que sabe -o inventa- que sólo una delgada o invencible pared nos está separando a todos de la felicidad indudable, que comprende que ‘es inútil que progrese la ciencia sí continuamos manteniendo duro y agrio el corazón como era el de los seres humanos hace mil años’.

Hablo de un escritor que comprendió cómo nadie la ciudad en que le tocó nacer. Más profundamente, quizá, que los que escribieron música y letra de tangos inmortales. Hablo de un novelista que será mucho mayor de aquí que pasen los años -a esta carta se puede apostar- y que, incomprensiblemente, es casi desconocido en el mundo."

Con mucha humildad me dedicare en los proximos dias a ilustrar temas Arltianos. Veremos que me sale.

From today I will post illustrations on themes by Roberto Arlt. If you want to know about him, please read here:

Saturday, 22 May 2010

Thursday, 20 May 2010

K. and The Painter


"...K. is advised by one of his bank clients to visit Titorelli, a court painter, for advice. Titorelli has no official connections, yet seems to have a deep understanding of the process. K. learns that, to Titorelli's knowledge, not a single defendant has ever been acquitted. He sets out what K.'s options are, but the consequences of all of them are unpleasant: they consist of different delay tactics to stretch out his case as long as possible before the inevitable "Guilty" verdict. Titorelli instructs K. that there's not much he can do since he doesn't know of what crime he has been accused...."

Tuesday, 18 May 2010

Cabaret


"Start by admitting
From cradle to tomb
Isn't that long a stay.
Life is a Cabaret, old chum,
Only a Cabaret, old chum,
And I love a Cabaret!"